Paseos en barco

A poco más de 200 kilómetros de Río de Janeiro, Cabo Frío no tiene nada que envidiarle a la vecina Búzios, con su agitación nocturna, la calle peatonal de piedras portuguesas con figura de pescaditos, sus programas ecológicos y el movimiento típico de ciudad playera. Una de las maneras más agradables de conocer la ciudad es en barco. El propio terminal de donde zarpan las embarcaciones constituye en sí una atracción. Localizado en la Avenida de los Pescadores, casi frente al restaurante Populeti, se trata en realidad de una réplica del original construido en 1917, que atendía a los pasajeros que se dirigían a Río de Janeiro. Hoy ha sido transformado en el Mercado de Pescados. El edificio, de estilo francés, posee espacios administrativos, baños y salón para los pasajeros. Por la noche, la terminal se transforma en centro cultural, con exposiciones de fotografías y lanzamientos de libros. Del terminal salen las embarcaciones que llevan a los visitantes a un paseo por el Canal de Itajurú. Los turistas pueden escoger entre el paseo de dos horas, que incluye una parada en la Isla de los Papagaios, para bucear, y el de una hora, que recorre solamente el canal y algunas playas, como la de la Isla del Japonés y la Brava.

Canal de Itajurú, un sueño de consumo

El paseo por el Canal de Itajurú, que comunica la Laguna de Araruama al Océano Atlántico, deja a los turistas con la sensación de estar hojeando una de aquellas revistas especializadas en arquitectura y decoración. Es allí donde se encuentran los condominios más sofisticados de la región, con casas y mansiones que parecen de ensueño. Durante el paseo en barco se pueden observar algunas de las más bellas residencias, con piscinas gigantescas, grandes balcones, y claro, espacio para yates y lanchas. El guía va mostrando una y otra, citando el nombre de los propietarios y señalando aquí y allá algún detalle especial, como una pista "comunitaria" de helicópteros, que sirve a sus privilegiados habitantes. El Canal de Itajurú cuenta también con un atracadero público y alberga clubes de yates y recreativos. El windsurf y el esquí cuático son algunos de los deportes más practicados en sus aguas turbias y calmas.

Los vecinos buena onda

Al caer la tarde la playa del Canal de Itajurú se transforma en uno de los puntos más disputados de Cabo Frío. Presenciar el espectáculo del sol ocultándose atrás del Puente Feliciano Sodré - otro símbolo de la ciudad -, es un programa imperdible que se vuelve más bonito con la silueta de alguna embarcación de todos los tipos y tamaños que descansan en las aguas del canal. Todas las tardes, durante la alta temporada, y los sábados y domingos, durante los meses de baja estación, frente al Club Costa Azul, se lleva a cabo una de las más tradicionales ferias hippies de la ciudad. Allí se puede encontrar artesanías, productos esotéricos, canastos de paja y mimbre, objetos esculpidos en madera y cuadros pintados por artistas locales. Quien prefiere el comercio más sofisticado también encuentra opciones a la orilla del canal. La Avenida de los Pescadores reúne algunas de las tiendas más chic, pequeños y sofisticados shoppings y decenas de restaurantes muy concurridos. Entre ellos, el Tia Maluca, el Chez Michou y la casa nocturna General Lee, de música country.




Ir para: [Topo da Página ] ou [ imprimirImprimir]
Brazil Ingles Deutschland Italiano Frances

Patrocinadores

Pontual ConstrutoraPontual Construtora
Tia MalucaTia Maluca
Âncora de OuroÂncora de Ouro
Portal do MarPortal do Mar
Porto PeróPorto Peró
Bosque ClubeBosque Clube

Eventos

Eventos

Parceiros





Prêmio Comunicação 2006 - primeiro lugar na categoria internet
Prêmio Comunicação 2006 - primeiro lugar na categoria internet